
Demasiada gilipollez por la que preocuparse: política, televisión, acupultura, la cirugía plástica de tu cantante favorito... Que las pelis de amor no acaben bien... Que el tiempo cure y no cicatrice. Quiero, pero no hablemos de mí. Bueno, si, como siempre, pero no, jamás será, seré tan importante para estar aquí. Y qué si me gusta discernir en que tienen algo que ver la forma de pensar y la forma de vestir. Cerremos los ojos. Fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario