miércoles, 16 de febrero de 2011

29.



Somos incapaces de ver el fin de nada. De aceptar la puta idea de que las personas cambian, y con ellas, lo que sienten. De asumir que todo pasa muy deprisa cuando nos va bien, y demasiado despacio cuando las cosas empeoran. De pensar en que nunca más va a pensar en un "nosotros".
Olvidémonos de pensar. Tan solo vivamos. Las relaciones con el resto de aquello a lo que llamamos "la humanidad" terminan en segundos y sin explicaciones.
Aprovecha los momentos, olvida y perdona. Y vive rápido para ajustarte a los modelos de todo lo que los demás quieren que seamos. Para no pensar. Para no buscar sentido a nada, por que ese es el único sentido que tiene estar vivo.

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