
Hoy me he parado a escuchar la letra de mi canción favorita y ya no tiene el mismo significado para mí que la última vez que la oí. Y no es que sea distinta, creo que lo que ha cambiado es la manera en la que la he interpretado durante este tiempo.
Y es que puede qué, después de todo, sea yo la que haya cambiado. Y que haya aprendido muchas cosas, más de las que me gustaría. Pero jamás esperes que te lo agradezca.
Y es que puede qué, después de todo, sea yo la que haya cambiado. Y que haya aprendido muchas cosas, más de las que me gustaría. Pero jamás esperes que te lo agradezca.
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