
Me he esforzado para tratar de entenderte, lo he intentado de mil y una formas posibles, he pedido consejo a sabios, a inexpertos, a listos y a tontos, a mi almohada, incluso alguna vez a alguien que pasaba por allí, he perdido la cuenta de la cantidad de veces que me he tragado el orgullo a palo seco, sin siquiera un vasito de arrepentimiento ajeno. El tiempo está pasando demasiado despacio últimamente, pero no te sientas mal, sobre todo jamás pienses que es tu culpa, soy yo, que soy demasiado sarcástica para tomarme en serio.
La verdad es que nadie puede comprender, nadie puede comprenderte, nadie puede comprenderme, y si alguna vez ha existido un nos, tampoco pudieron responder a ese por qué. Por qué el lunes va antes que el martes,por qué todos los ríos van a parar al mar.
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