Pienso, luego existo, y el hecho de existir me provoca arcadas.
Era el momento perfecto para el suicidio, pero siempre me pareció de mala educación suicidarse un miércoles.
Y hoy es un nuevo día y mañana también, y quien sabe si pasado.
Era el momento perfecto para el suicidio, pero siempre me pareció de mala educación suicidarse un miércoles.
Y hoy es un nuevo día y mañana también, y quien sabe si pasado.

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