sábado, 25 de mayo de 2013

101. Pulp.

Parecía que se le dilataban las pupilas cuando la veía atardecer.
Querían necesitarse.
Y todo era tan gris y brillante.
Que hasta el cartero comenzaba a resultarles simpático
aunque les trajera noticias de ayer.

Algunos de vosotros ni siquiera sabéis lo que es sufrir a cuadros
y seguro que tampoco sois conscientes de lo difícil que es decir
que no sabes.
Que no quieres.
Que no funcionáis a pilas.
Que es suficiente
que nunca es suficiente
que he tocado fondo
sin ni siquiera saber respirar bajo el agua
y no me importa.

Mientras tanto, seguían necesitándose
y creyendo necesitarse
y a mí nadie me echa de menos
ni de más.


No hay comentarios:

Publicar un comentario