Se me derrumban todos los castillos de naipes de cristal, hogar de alcohólicos poco conocidos.
Mi incuestionable pánico a la lluvia, autopista hacia el cielo en construcción. Buscar la baraja del tarot trucada. Buscar la náusea accidental.
Cientos de pájaros de algodón.
Cuentos de ciento y la madre.
La madre que me parió.
Nada tiene que ver con nada, y me importa tan poco que duele.
Yo vine a tomar la última sin querer nada de eso.
Ni siquiera puedo hablar de ti porque sí. Nunca fui la favorita.
Y me nublan las ganas y no puedo leer.
No sé explotar sin cuenta atrás ni explotar la cuenta atrás.
No supe.
'Fóllame la mente y háblale de mí'

No hay comentarios:
Publicar un comentario